Adios Spinetta, 062 snIF

Le damos la despedida a este gran maestro de la música quien nos deja su legado para la posteridad, grande Flaco!


Video tomado de Spinetta y Las BandasEternas, un concierto de más de cinco horas de duración en el que compartió con Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Jade, Los Socios del Desierto e invitados como Gustavo Cerati, Charly García, Ricardo Mollo, Nico Cota entre otros, altamente recomendable.

Gil Scott-Heron – I’m New Here

Leyendo el periódico local me entero de la desaparición física (062-IF) de esta gran leyenda.  Gil Scott-Heron, poeta y músico famoso por: “The Revolution Will Not Be Televised”.  Por su lírica y forma de cantar era conocido también como el padrino del rap.  Los dejo con “I’m New Here“, canción homónima a su último trabajo (2010):

Un Día Más (tributo a Ángel Fernández)

Hablando con el coleguilla que vive en la famosa casa de la parte de atrás, esa donde nos reunimos a dar nuestras opiniones. Nos topamos con varios personajes que se viven quejando, de que si la política, la economía, la plata, el ipod. Estos de quienes hablamos, tienen dos características, primero no viven aquí (país) y se quejan de nuestra situación (de este país), como si estuviésemos comiéndonos la pierna de mi abuela (Tanx Max) para poder sobrevivir. Sres.! No es así, estamos sanos y salvos. Nos seguimos reuniendo como siempre. Seguimos pasándola bien, seguimos escuchando buen Rock’n’Roll y seguimos echando pa’ lante!

Fue entonces cuando me acordé, a través de una canción (Un día más de, El Sueño Eterno), de toda esa gente que vive quejándose por todo (ver ejemplo). Y para reivindicar a las buenas bandas y algunos poetas que hay inmersos en ellas, les pongo la letra de la mencionada canción. Es escrita por Ángel Fernández, letrista y vocalista de bandas como GRB y El Sueño Eterno (Barcelona, España, 80’s/90’s). Luego, les dejo un manifiesto de la banda GRB, por si se identifican. Agur!

UN DIA MÁS
Otro día malo, sin ganas y enfadado, un día de aquellos de usar y tirar. Todo cuesta tanto, hoy no me levanto, con todos los errores que hay que cargar. Déjate de cuentos de excusas, de lamentos, nada se recoge si no fuiste a sembrar. Sabes que con quejas ni haces ni me dejas, hecha carne al fuego o ponte detrás. ¡No! no pienso llorar, si puedo intentarlo un día mas…Todo puede pasar, si puedo llegar a ver un día más. Todo esta por hacer si puedo llegar a ver un día más. Esto no me gusta, todo esto me asusta, pongo en peligro mi comodidad. ¿Que dirá la gente? son tan exigentes, si vivo mi vida murmuraran…Déjate de cuentos, de excusas, de lamentos, si no arriesgas algo, no puedes ganar. Carga con tu muerto y llévalo contento, tienes lo que haces ni menos ni mas. ¡No! no pienso llorar, si puedo intentarlo un día mas…Todo puede pasar, si puedo llegar a ver un día más. Todo esta por hacer, si puedo llegar a ver un día más. Tanto por aprender si puedo llegar a ver un día más. Todo puede pasar, si puedo llegar a ver un día más. Es que yo creía, es que no sabía, la letra pequeña no la quise mirar. ¿Que dirá la gente? son tan exigentes, si vivo mi vida murmuraran…

No pretendemos ni formar un imperio ni un partido político, ni imponer una ideología, ni siquiera una pauta de conducta. Se plantean una serie de circunstancias. Se plantea nuestra manera de ver las cosas. No creemos que el problema se encuentre en cómo está el mundo; después de todo es así porque así lo hacemos entre todos, o, lo que es más, lo consentimos. La comodidad nos hace ver las cosas de la manera que más nos interesa. Nos aferramos a una serie de valores y símbolos, todos ellos tópicos y ambiguos, y los amoldamos a nuestro estado de ánimo. ¿Cómo se puede entender la lucha con el uso de la violencia escudándose tras el símbolo de la paz? ¿Cómo se puede pretender imponer cualquier actitud tras el escudo de la A encerrada en un círculo? – Es duro tener que admitir que la base de todos los problemas se encuentra en cada uno de nosotros. Es duro tener que admitir que el principio de la lucha tenga que ser contra nuestros propios prejuicios. Qué difícil es admitir un error. Qué fácil es disfrazarlo de “buena obra”. Cada uno carga con su circunstancia, por muy variada que sea. Cada persona se compromete en base a sus valores y circunstancias. Y eso merece el mayor respeto. No caben reproches ni exigencias. Puedes ser tú el equivocado. Lo que cuenta es tu actitud, por encima de tu mejor argumento.